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19.7.13

Darth Vader

Caminé hacia mi bicicleta y saqué mis llaves. A unos diez pasos estaban reunidos algunos amigos que no veía desde hace meses, entre ellos Cyrano y Valentina, y los saludé con la mano. Los había visto de lejos y quise esperar a estar más cerca para que el saludo fuese más claro y no se prestara a confusiones, como cuando uno saluda desde lejos y la otra persona no se da cuenta, o percibe el saludo subconscientemente, o no sabe cómo reaccionar y finge no darse cuenta de que la están saludando. Mis amigos movieron la mano y dijeron "hola" y me pareció que Cyrano y Valentina quisieron, inconscientemente, caminar hacia mí para saludarme con un apretón de manos, o un beso en la mejilla, o un abrazo, pero se detuvieron casi inmediatamente después de iniciar la acción. También vi que en las caras de todos, especialmente en la de Valentina, se fue dibujando una expresión de horror y contrariedad. La representación ideal de esta expresión, imaginé, sería así: los ojos muy abiertos, las cejas caídas, el ceño fruncido y la boca abierta marcando fuertemente las comisuras. Pero esta expresión—junto con la emoción que yo suponía debía acompañarla—se detuvo, también inmediatamente, y sólo tomó la forma de una sonrisa tímida y embarazosa. Pensé "Anakin Skywalker en Episodio 1 era un individuo sociable y carismático que al mismo tiempo era, virtualmente, peligroso y nefasto" y traté de pensar en otros personajes con características similares. Me quedé mirándolos desde donde estaba durante un par de segundos, agaché un poco la cabeza mientras los miraba, levanté la mano para despedirme, y me di la vuelta. Mientras caminaba hacia mi bicicleta con la mirada en el pasto examiné rápidamente—como una medida autocorrectiva—mi vida en busca de alguna cosa reprobable; consecuencia de algún descuido en mi tarea permanente, como ser humano, de ser consciente de mí mismo y del mundo a mi alrededor; que le hubiese infligido, de alguna manera, a Cyrano, a Valentina o al resto de mis amigos. La tarea fue desorganizada y sin objeto, como siempre.

Desencadené mi bicicleta, me subí en ella y volteé hacia atrás distraídamente. Mis amigos se habían sentado en el pasto y hablaban entre ellos. Empecé a pedalear y me fui a mi casa donde tomé un café con leche.

Esto ocurrió un martes, el día era soleado y el pasto se veía muy verde.